Historia

Historia

La población fue fundada por los romanos al estar ubicada en la vía romana de Mérida a Toledo. Aún quedan yacimientos de esta época en "El Campo", "El Carrascal", "Dehesas de Abajo" y en "Pozo del Charcón".

Su nombre primitivo fue transformado por los árabes, denominándola Albalá por su enclave o proximidad a una calzada romana y que, posiblemente, fueran ellos los que la elevaran a la categoría de aldea.

Al ser conquistado Montánchez en el año 1230, por Alfonso IX de León, fue entregada en encomienda a la Orden de Santiago en pago de los servicios prestados.

Fue muy conocida en los tiempos del uranio, mineral de sus berrocales, donde se sitúan antiguas minas como La Carretona, El Gallo y Pozo Norte, explotadas en los años setenta y que aún se conservan.

Durante los años de la dictadura, Albalá adquirió el apellido del Caudillo y fue conocida en todos los documentos como Albalá del Caudillo. Desde el año 2002, la localidad cacereña vuelve a sus orígenes y actualmente se denomina Albalá.